domingo, 9 de octubre de 2011

Right place, wrong time.

Si me lo pidieras, te abrazaría el resto de mi vida. Porque no se me ocurre nada mejor que abrazarte en la cama, tumbados bajo varias mantas mientras fuera llueve a mares. Y sentir cada centímetro de tu piel sobre cada centímetro de mi piel, al tiempo que nuestras respiraciones se acompasan y parece que uno tome aire para los dos. Puedo imaginar el contacto frío de tu piel haciéndome entrar en calor mientras, inconscientemente, te abrazas muy fuerte a mi cuando cae el primer relámpago, asustada. Y hacerte sentir segura a mi lado besándote en la mejilla para que pongas esa sonrisa tonta que tanto me gusta. Que me miren tus increíbles ojos mientras me pierdo entre tu pelo desaliñado.

Me gustaría mucho, igual a ti también. Piensátelo.





Y cuando el polvo sea líquido, y el humo sea barro;
para entonces puedes apostar que ya te habré olvidado.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Mentiras varias.




Aunque a veces no lo parezca, sabes que soy un chico honrado, se me da muy mal mentir, y si es a ti, peor. La verdad es que dudo que alguien pueda mentirte a la cara, y más si es un chico perdidamente enamorado de ti. Es imposible cuando esos ojos se clavan en mi y siento como si tus pupilas rebuscasen en lo más profundo de mi existencia. No puedo mentir ante algo tan bonito como tú, y me lo pones más difícil cuando pones los labios entreabiertos mostrándome tu expectación, porque me gusta mucho la forma que tienes de ponerlos. Por eso, cuando antes te dije que en realidad no pasaba nada, tuve que bajar la cabeza para evitar tu mirada.



Reescribiendo mi papel, oí la voz de una mujer diciéndome:
-No puedes seguir siempre siendo sólo viento.




¿Y por qué no?.

domingo, 31 de julio de 2011

Al menos me voy de aquí.

Algún día de estos cogeré la chaqueta y saldré de casa. Diré que voy a por tabaco o me inventaré cualquier excusa tonta que no tenga nada que ver con lo que voy a hacer. Mi intención será caminar durante horas hasta encontrar el lugar indicado para detenerme y pensar. En una balanza, pondré todo lo que te quiero y, por otro lado, todo el daño que me has hecho. La verdad es que no sé porque pienso en hacerlo, ya conozco el resultado. Lo que te quiero es mayor que el daño recibido, básicamente porque creo que te quiero mucho y porque algunas personas tenemos la manía de querer a alguien hasta las últimas consecuencias. Kamikazes. Seguiré sin abrir los ojos y volveré a casa con las manos en los bolsillos. Y una vez llegue a casa, abriré la puerta y diré: he vuelto, cariño.





Todos los libros del último siglo, todos los discos parecen decir que me olvide de ti, que me olvide de todo, que me vaya de aquí. Y lo estuve intentando muchas veces, y no he visto la forma de salir. Debe ser que después de tanto tiempo, no quedan soluciones para mi.


Desaparezco un tiempo.

sábado, 23 de julio de 2011

Todo son señales.





Es muy tarde ya y tengo mucho sueño, pero no quiero irme a dormir, hoy no quiero. Tal vez vea una película, una de Jim Jarmusch o puede que de John Ford, aunque corro el riesgo de quedarme dormido en el sofá. Quizá me ponga a escuchar algo de música, pero puedo acabar al borde del suicidio si me pongo Los Planetas y joder, en noches así, lo que más apetece es escuchar a Los Planetas. Como último recurso, puede que me ponga a escribir, no sé, cualquier cosa. Una canción, una carta o algo sobre una chica... o todo a la vez.

Y es que no sé que pasa, que yo nunca me entero de nada.

domingo, 17 de julio de 2011

Départ fictif.





Hoy me he acordado de ti, después de tanto tiempo, y , francamente, no sabía muy bien que pensar. Ni que sentir. Lo he estado pensando todo el día y, conforme pasaban las horas, las canciones y las nubes, he decidido que te echo de menos.


Adieu.

domingo, 19 de junio de 2011

Mapas y carreteras hacia el norte.




Demasiado alcohol y demasiadas drogas. Muchos conciertos y mucho tiempo en la calle. Últimamente he visto el amanecer dos veces sin ir a dormir, y las que quedan, pero dentro de una semana todo habrá acabado y volveré a casa. A escribir, levantarme tarde, tocar e ir a la playa. En realidad, no puedo planificar nada porque siempre pasan cosas inesperadas. Pero es seguro que desearé estar en otro lugar, aunque no sé si en otro tiempo.

A veces necesitamos un poco de norte.


He tocado las estrellas, me dijiste susurrando. Y tenías cicatrices que podían demostrarlo.

domingo, 22 de mayo de 2011

Sinclinal y anticlinal.

Volví a abrir los ojos y vi como la dama rubia con la que compartía la cama se había dormido con una cálida sonrisa, apoyando su cabeza sobre su mano, y ésta sobre la almohada. El recuerdo de Alicia me empezó a quemar y no tuve el valor de continuar en aquella cama. Cogí mi ropa, me vestí y silenciosamente salí de la habitación sin que ella me oyese. Bajé las escaleras y salí al portal cuando la noche era más oscura y algunos empezaban su jornada laboral. Me refugié en mi traje, que me resultaba escaso ante tan bajas temperaturas, y crucé la calle. Me volví un segundo y levanté la vista hacía la ventana de la habitación, en la que pude percibir unos reflejos brillantes de su pelo rubio y el resplandor de su piel pálida. Estaba allí arriba, mirándome y quizá sintiendo la recurrente mezcla de rabia y desprecio por el que nos hace daño. O puede que fuese como yo, alguien que simplemente utilizaba a otras personas para olvidar a alguien que de verdad le había echo trizas por dentro.



Ni los adoquines de tu calle, ni el ruido de los escombros, ni la estación... uff.